Problemas ORL ¿Puede un bebé ahogarse con su propia saliva?
Lo que hay que recordar
- Un bebé sano no se ahoga con su saliva. Tose o traga lo que le molesta: es un reflejo que protege sus vías respiratorias, incluso mientras duerme.
- Aunque tenga reflujo, el bebé duerme boca arriba, en plano, sobre un colchón firme. Elevar la cabecera de la cuna no reduce el reflujo y no se recomienda.
- Un monitor de respiración vigila sus noches: te avisa si el bebé deja de respirar durante 20 segundos o respira menos de 8 veces por minuto.
¿Tu bebé babea, tose, hace burbujas o parece ahogarse mientras duerme? Es algo frecuente y, la mayoría de las veces, no tiene importancia. Te contamos por qué produce tanta saliva, por qué tose, qué hay que saber sobre el reflujo y los planos inclinados, y qué señales deben hacerte actuar enseguida.
La saliva, una etapa normal del desarrollo
Desde que nace, el bebé sabe mamar, tragar y toser. Cuando le salen los dientes suele babear mucho: es normal. El primer diente aparece en general antes de los 6 meses, y los dientes de leche siguen saliendo hasta los 2 años y medio, más o menos.
Si tose o tiene una pequeña arcada, es su reflejo el que está trabajando: el bebé tose o traga el líquido que le molesta. Este reflejo protege sus vías respiratorias, también mientras duerme.
¿Es peligroso?
En la mayoría de los casos, no. Un bebé sano tose o traga de forma natural lo que regurgita, gracias a su reflejo nauseoso. Según la Academia Americana de Pediatría, nada indica que un bebé sano que duerme boca arriba tenga más riesgo de atragantarse que uno que duerme boca abajo.
A veces un poco de saliva se va «por el otro lado», hacia la tráquea en lugar del esófago. Entonces el bebé tose para expulsarla. Impresiona, pero esa tos es precisamente su forma de protegerse.
Si tu bebé tose o se atraganta a menudo durante las tomas, si le cuesta tragar o si sus regurgitaciones te preocupan, coméntalo con tu pediatra.
«Gracias al Nanny, pude estar tranquila durante sus periodos de sueño.»
Una médica, mamá de un bebé con reflujo gastroesofágico
¿Por qué parece que el bebé se ahoga mientras duerme?
A veces el bebé tose, regurgita o tiene arcadas mientras duerme. Puede deberse a:
- un exceso de saliva;
- regurgitaciones (reflujo);
- mucosidad.
El reflujo es muy frecuente en los lactantes. Suele empezar hacia las 2 o 3 semanas, es más intenso hacia los 4 o 5 meses y mejora claramente a partir de los 6 meses, cuando el bebé aprende a sentarse.
Aunque tenga reflujo, acuesta a tu bebé boca arriba: es la postura recomendada para dormir hasta que sepa darse la vuelta solo. Dormir boca abajo, en cambio, aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante.
¿Y el plano inclinado?
Ante el reflujo o una nariz congestionada, algunos padres piensan en elevar la cabeza del bebé con un plano inclinado o un cojín antirreflujo. Para dormir, no se recomienda.
La Academia Americana de Pediatría explica que elevar la cabecera de la cuna no reduce el reflujo y no es seguro: el bebé puede deslizarse hacia los pies de la cuna o quedarse en una postura que le dificulte respirar. En Francia, las recomendaciones de sueño seguro van en la misma línea: acostar siempre al bebé boca arriba y en plano, sobre un colchón firme.
Si tu médico te da un consejo concreto para tu bebé, sigue sus indicaciones.
¿Qué hacer si el bebé tose o parece ahogarse?
Si el bebé tose con fuerza, llora o grita, y respira, déjale toser: es su mejor forma de despejar las vías respiratorias. No intervengas y quédate a su lado.
Hay que actuar enseguida si el bebé:
- ya no puede llorar fuerte ni emitir ningún sonido;
- tiene una tos débil que no despeja nada;
- hace un ruido agudo al inspirar, o se le hunde el pecho sin que pase el aire;
- se pone azul alrededor de los labios.
En ese caso:
- llama al 112, o pide a alguien que llame mientras empiezas las maniobras;
- dale hasta 5 golpes secos en la espalda, entre los omóplatos, con el bebé boca abajo sobre tu antebrazo apoyado en tu muslo, sujetándole la cabeza con la mano y más baja que el pecho;
- si no sale nada, ponlo boca arriba sobre tus rodillas, rodea su tórax con las manos y haz hasta 5 compresiones firmes sobre el esternón con los dos pulgares;
- alterna 5 golpes y 5 compresiones, y para en cuanto el bebé tosa, respire con ruido o llore;
- si pierde el conocimiento, empieza enseguida la reanimación cardiopulmonar siguiendo las indicaciones de emergencias.
En el lactante no se hacen compresiones en el abdomen (maniobra de Heimlich). Nunca busques a ciegas con los dedos dentro de su boca: retira el objeto solo si lo ves claramente. Todas las maniobras se explican paso a paso en nuestra guía Desobstrucción de las vías respiratorias en niños y bebés.
Lo más tranquilizador es haberlas practicado alguna vez: un curso de primeros auxilios para bebés y niños te dará seguridad.
Para vigilar sus noches
El monitor Nanny Care, para dormir con tranquilidad
El monitor no sustituye tu vigilancia ni las pautas de sueño seguro: las complementa. Colocado debajo del colchón, vigila la respiración del bebé mientras duerme. Si no detecta respiración durante 20 segundos, o si el ritmo baja de 8 respiraciones por minuto, una alarma te avisa enseguida. En el BM-02, un piloto verde parpadea con cada respiración.
Funciona sin smartphone ni Internet. El BM-02 cuenta con más de 1000 opiniones de clientes en nanny-care.com, 9 de cada 10 con 5 estrellas, y puedes pagarlo en 3 plazos sin gastos.

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Vigilar su respiración mientras duerme
El BM-02 y el BM-03 Premium suenan si el bebé deja de respirar durante 20 segundos o respira menos de 8 veces por minuto. El BM-03 Premium te avisa antes, a partir de los 17 segundos. Los dos se colocan debajo del colchón y son dispositivos médicos con certificación CE.
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