Sueño de bebés y niños Apnea del sueño en lactantes: lo que hay que saber
Lo que hay que recordar
- La apnea del sueño es una pausa en la respiración mientras el bebé duerme. Los ronquidos, una respiración ruidosa o un sueño agitado pueden indicarla.
- Se trata bien una vez detectada: el pediatra confirma el diagnóstico y propone el tratamiento adecuado según la causa.
- Un monitor de respiración vigila sus noches: te avisa si el bebé deja de respirar durante 20 segundos o respira menos de 8 veces por minuto.
Ronquidos, respiración irregular, sudores por la noche: algunas señales pueden hacer pensar en una apnea del sueño en el bebé. Te contamos cómo reconocerla, qué la provoca, cómo la confirma y la trata el médico, y cómo un monitor de respiración te ayuda a vigilar las noches de tu pequeño.
Apnea del sueño en lactantes: ¿qué es?
La apnea del sueño es una pausa en la respiración durante el sueño. En los lactantes, los médicos hablan de apnea cuando la pausa dura al menos 20 segundos.
Afecta a alrededor del 2 % de los niños y a menudo pasa desapercibida, porque se produce por la noche. Saber qué señales observar te permite hablarlo pronto con el pediatra. Y mientras tanto, un monitor de respiración vigila mientras toda la familia duerme.
Los dos tipos de apnea
La apnea central: el cerebro, todavía inmaduro, no siempre envía la señal de respirar. Afecta sobre todo a los bebés prematuros (casi todos los nacidos antes de las 28 semanas la presentan) y suele desaparecer hacia la fecha prevista del parto.
La apnea obstructiva: el bebé hace el esfuerzo de respirar, pero el aire pasa mal porque sus vías respiratorias están parcialmente obstruidas, por ejemplo por unas amígdalas o unas vegetaciones demasiado grandes.
«El Nanny Care nos permitió tener noches tranquilas. Despertares en los que no oyes respirar al bebé, pero en los que te dices “si no respirara, habría sonado”, y vuelves a dormirte tranquilamente.»
Anne Laure, mamá de un bebé nacido a las 31 semanas
¿Cómo saber si el bebé tiene apnea del sueño?
Por la noche, varias señales pueden ponerte sobre la pista:
- ronquidos o respiración ruidosa;
- respiración irregular o por la boca;
- pausas en la respiración que notas mientras duerme;
- sueño agitado, sudores.
Durante el día: nariz a menudo tapada, respiración por la boca y, en el niño más mayor, inquietud o dificultad para concentrarse. A diferencia del adulto, el niño con apneas no tiene por qué tener sueño durante el día.
Ante cualquier duda sobre la respiración de tu bebé, coméntalo con tu pediatra o tu médico de cabecera.
Las causas de la apnea en el bebé
Las causas más habituales son:
- unas amígdalas o unas vegetaciones demasiado grandes;
- una nariz tapada por una alergia (rinitis alérgica);
- el sobrepeso;
- la prematuridad, en el caso de la apnea central;
- una mandíbula pequeña o retraída;
- algunas enfermedades que afectan al tono de los músculos.
Diagnóstico y tratamiento de la apnea
Si no se trata, la apnea del sueño impide que el niño descanse bien por la noche y, con el tiempo, puede afectar a su crecimiento, su aprendizaje y su comportamiento. La buena noticia: si se detecta pronto, se trata bien.
Confirmarla con un médico
El pediatra examina la nariz, la garganta y las vías respiratorias. Para confirmarla, puede pedir un registro del sueño, la polisomnografía, que mide la respiración y el oxígeno durante la noche.
Tratar la apnea del sueño
El tratamiento depende de la causa:
- la operación de amígdalas y vegetaciones, en general eficaz cuando son la causa;
- el tratamiento de la alergia, para destapar la nariz;
- un aparato de ortodoncia que ensancha el paladar, a menudo con una reeducación de la respiración y de la lengua;
- un aparato de ventilación para la noche (CPAP), cuando la operación no es posible o no basta.
En las formas leves, en un niño pequeño y sano, el médico también puede optar por vigilar unos meses antes de tratar.
Para noches más tranquilas
El monitor Nanny Care, para noches más tranquilas
El monitor no hace diagnósticos: eso le corresponde al pediatra. Lo que hace es vigilar la respiración del bebé mientras tú duermes. Un piloto verde parpadea con cada respiración y, si la respiración se detiene 20 segundos o baja de 8 respiraciones por minuto, una alarma sonora y luminosa te avisa enseguida.
Funciona sin smartphone ni Internet, se coloca debajo del colchón del bebé y te deja dormir con tranquilidad. Es un dispositivo médico con certificación CE, fabricado en Europa, y puedes pagarlo en 3 plazos sin gastos.

care
Vigilar la respiración del bebé, noche tras noche
El BM-02 y el BM-03 Premium vigilan la respiración del bebé. El BM-03 Premium te avisa antes, a partir de 17 segundos. Los dos se colocan debajo del colchón del bebé y son dispositivos médicos con certificación CE.
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